Diario 16
2001.10.05
Ismael Serrano
Paz
El mundo entero se tambaleó con las Torres Gemelas. Todos sentimos las terribles pérdidas de la masacre del 11. Todos la condenamos. Pero simplificando el conflicto no ayudamos a solucionarlo. EE UU le declara la guerra a un enemigo invisible. Planifica el ataque a Afganistán, a todos los aliados del terrorismo sin tener claro cuáles son los objetivos militares. Algunos de esos objetivos sí los conoce, fueron creados por ellos mismos cuando apoyaron al régimen de los talibán en su guerra contra la Unión Soviética.
Piqué nos dice en rueda de prensa que no hay matices de ningún tipo. La falta de matices siempre desemboca en fanatismo, intolerancia y conflictos armados. Lástima que el conflicto de Palestina no haya conmovido nunca de la misma forma que este terrible atentado. Qué pena que la comunidad internacional no haya intervenido tan rápidamente como lo hace ahora para proteger a los palestinos, kurdos, saharauis en las ocasiones en que lo necesitaron, en tantos conflictos llenos de víctimas (no añadiré inocentes porque no las hay culpables). EE UU no sólo propone esta batalla con final incierto, sino los asesinatos selectivos, la vuelta a la guerra sucia. En definitiva, un paso atrás en la historia y en la promoción de los derechos humanos. No hay matices. Sólo un pensamiento único. Sólo la guerra. Algunos nos negamos. Pedimos alternativas. Paz.