Ismael, cuéntanoslo otra vez. Y todas las que quieras.

Ismael Serrano

Anoche las taquillas del Teatro Circo Price estaban custodiadas por varios carteles que rezaban “últimas localidades para Ismael Serrano”. Quedaban pocas localidades, muy pocas. El cantautor se enmarca en la programación de los Veranos de la Villa de Madrid 2015, y con un concierto el día 15 de julio y otro el 16, es el único artista en hacer doblete en el popular teatro de Atocha.

El de ayer fue un espectáculo emocionante, como todos los que hace Ismael Serrano, donde el público vibró, lloró y bailó. Sí, bailó. Ya lo anunciaba el cantautor: “por primera vez, mis canciones son bailables”. Así, a ritmo de bachata y otros sonidos latinoamericanos, transcurrió la primera parte del concierto, dando a conocer el repertorio de ‘La Llamada’, su último álbum de estudio. La emoción del público se acrecentaba conforme avanzaba la actuación, llegando a un punto en el que cualquier palabra, gracia o nuevo acorde del artista despertaban un estruendoso aplauso. Pocos cantautores de nuestro panorama musical tienen la capacidad de Ismael Serrano: tener a todo el público en el bolsillo antes de comenzar su recital.

Cuando llegó el turno de los clásicos, la emoción del público se desbordó en forma de griterío. No faltaron temas como ‘Vértigo’ o ‘Últimamente’, coreados al unísono por los asistentes. Fue aproximadamente a mitad de concierto cuando Ismael Serrano sorprendió al respetable: un fino telón casi transparente cubrió todo el escenario, regalando proyecciones que dotaron el concierto de un aire onírico muy propio de los últimos shows del cantautor.

Como ya hiciera en su concierto publicado en DVD ‘Un lugar soñado’, Ismael Serrano no se limitaba a cantar: con cuatro guitarras y una banda espectacular; el concierto estaba perfectamente estudiado y coreografiado. Cuando uno de los asistentes (tremendamente emocionado) gritó “¡Ismael, qué bonito lo estás haciendo!”, habló por todos los que estábamos allí.

Quizás el punto cumbre de este gran espectáculo visual fue el tema ‘Ya Ves’, precedido por la oratoria de la que Serrano hace alarde –y con la que todos los presentes ríen sin parar, por cierto-, donde varias estrellas aparecían en pantalla, hasta colisionar en un clímax que levantó al público. Fue realmente emocionante ver el in-crescendo del concierto, y cómo los asistentes se arrancaban a gritar lo que les venía a la cabeza: el respeto que despierta la figura del cantante crea una sensación de todo vale con la que el de Vallecas logra que el auditorio se sienta como en casa.

Ismael reaccionaba como un artista con tablas, acostumbrado a los elogios y a que el público grite y aplauda con cada una de sus reivindicaciones políticas. Cuando ya eran muy pocos los que aguantaban sin el vello erizado en las butacas, llegó el momento más esperado de todos los conciertos del cantautor: ‘Papá cuéntame otra vez’. Con todo el auditorio en pie, parecía que Ismael Serrano había llegado al final del espectáculo. Lo que no sabíamos es que las ovaciones dieron lugar a dos bises, que culminaron en casi tres horas de concierto en las que público y artista parecían incansables, decididos a que los bailes duraran hasta bien entrada la madrugada (el espectáculo comenzó aproximadamente a las 21:40h y se alargó hasta las 00:20h).

Con ‘La Llamada’ todos bailamos y aplaudimos al ritmo del particular reggaetón de Ismael, y después del primer bis todos entonamos la genial ‘Vine del Norte’, uno de los temas más aplaudidos de la noche. Cuatro canciones después, el artista se despedía emocionado de un auditorio entregadísimo que sintió bien amortizada su entrada en semejante espectáculo de calidad. Es un verdadero lujo ver cómo artistas consagrados piensan en su público y dan lo mejor de sí en cada representación.

Hoy vuelve a llenar el Circo Price, y cada esquina respirará otra vez protesta, amor y emoción. El sentimiento de comunidad y alegría que se vive en cada una de sus citas es algo mágico y difícil de explicar, por eso hay que estar allí. Vista la reacción del público casi veinte años después de la publicación de ‘Atrapados en Azul’, su primer disco, parece que tendremos Ismael Serrano para rato. Y nosotros no podemos estar más contentos.

Fdo. Ricardo Lampérez